Ubicado en un valle de 70 mil metros cuadrados y
rodeado de vegetación autóctona, el hotel fue construido en estilo alpino, que se puede comprobar en sus habitaciones y chalés; estos se completan con una decoración discreta que invita al descanso. Para acabar el cuadro, el hotel cuenta con bonitos y floridos jardines que estimulan a admirar la naturaleza.